¿QUÉ ORIGINÓ LA REFORMA PROTESTANTE?
- Rincón Teológico
- 5 nov 2021
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Actualizado: 24 nov 2021
Por Renzo Diaz
Mucho se habla y se comenta de la Reforma Protestante, y se defienden sus ideales casi hablando de ellos como si existieran en un vacío atemporal. Pero como todo en la historia, este evento requiere un contexto, tanto para entenderlo como una respuesta a algo en específico, así de este modo poder aplicar sus lecciones a nuestro propio contexto. Lutero no fue un filósofo armando enunciados eternos ajenos a su tiempo, contrario a esto, sus palabras respondieron a una realidad puntual, por lo que deben ser entendidas y aplicadas de acuerdo a ello.
Con esto en mente, es nuestro deber acercarnos al siglo XVI, a la época de Lutero, empaparnos de su entorno para poder admirar más su valentía, así poder apreciar el reto que planteó sobre la mesa. Todo lo que pasó en este siglo fue fruto del desarrollo (y desfiguración) del “Papado” a lo largo de cientos de años. Quizás lo que vaya a decir suene revolucionario para algunos; pero hubo un tiempo en el que el Papa fue un instrumento útil para la defensa de la sana doctrina. Su figura se desarrolló como una garantía para la unidad de la iglesia, y por supuesto no estuvo sola, contrario a esto, junto a otros grandes obispos, Roma era una garante de la más fiel ortodoxia. Pero con el paso de los años, Roma se fue quedando sola en el área de habla en latín y, gracias a la caída del imperio, empezó a tomar un liderazgo político muy fuerte. Estos factores pronto empezarían a contaminar su teología y terminarían formando una mentalidad sumamente vertical para la vida de la Iglesia, donde todo lo relacionado a la vida espiritual debía pasar por su cúpula. Esta terminó siendo la administradora de la gracia y la que regulaba la vida de toda la sociedad. Se instauró el sistema que pregonaba una salvación por la fe más las obras. Así, dentro de este sistema, hubo un “excedente” de buenas obras debido a los grandes santos, que podía “dispensarse” a aquel que contribuya económicamente a la Iglesia. Además, la corrupción cabalgaba a sus anchas y el dinero se había vuelto un nuevo ídolo, tanto como el medio de obtención de gracia. Se negociaban inescrupulosamente la venta “del perdón” como dinero fácil de recaudar para los príncipes y gobernantes a cambio de favores políticos por parte de Roma.
En este punto debe decirse que en el pasado la Iglesia intentó reformarse muchas veces, pero muchos de esos intentos fueron callados en su momento con violencia. Quiero resaltar la palabra reformar, porque ni los pre reformadores ni los reformadores planeaban negar el liderazgo de la Iglesia y abrir sus propios templos (como tristemente estamos acostumbrados a pensar en Latinoamérica). Contrario a esta idea, ellos querían proponer cambios a las estructuras ya establecidas. Su estima por la unidad de la Iglesia era altísima, debido a esto la iglesia protestante no se dividió en infinitas partes sino se mantuvo unida en dos grupos principales: luteranos y reformados.
Lutero planteó debatir los temas más importantes de su tiempo con el fin de ayudar a la Iglesia, pero no quería destruir el sistema de gobierno, ni abrir su propia iglesia. Mas en su caso, muchos factores se dieron para que el cambio pueda ser profundo e impactante.
Como hemos dicho anteriormente, el mensaje de Lutero no estuvo disociado de su contexto y por eso siempre veremos que sus enseñanzas respondían a algo en particular. Por un lado, predicó que somos salvos solo por gracia, esto en contraposición a la venta de las indulgencias. Sabía que no se requería dinero para acercarse a Dios y obtener su favor. El cobrar por esta “aprobación” que se convertía en un terrible incentivo para pecar; al mismo tiempo que causaba gran opresión sobre la clase pobre, misma que no podía tener paz por no poder pagar.
Por otro lado, predicó que somos salvos por la fe solamente, en contraposición al sistema establecido cuyo fundamento se basaba en la salvación por las obras, convirtiéndose en el verdugo que no dejaba tranquila el alma de ninguna persona, puesto que era prescindible ganarse “la justificación” ante los ojos de Dios.
También predicó que la Escritura es la única y máxima autoridad, en contraposición a la autoridad de los líderes religiosos y la tradición. Promovió su uso entre todos los integrantes de la Iglesia, en contraposición a la monopolización del conocimiento por parte del liderazgo únicamente, perseveró en su postura de estar en contra de mantener al pueblo sumido en el analfabetismo.
Además, predicó que solo Jesús es quien salva y que solo Él es el mediador entre Dios y el hombre, esto en contraposición a la intermediación papal interpuesta entre el pueblo y Dios.
Por último, todo lo acreditó tan solo a la Gloria de Dios, dejando de lado cualquier intensión de ir tras glorias terrenales cuyo fin era amasar poder temporal.
Es así que con estas ideas Lutero revoluciona la época medieval. Muchos se unieron a sus ideas, no por ser ideas innovadoras, sino porque estaban enraizadas en verdades bíblicas las cuales fueron expuestas eficazmente para la gente de su tiempo. Sus enseñanzas cambiaron las ideas en que el mundo estaba sumergido hasta ese tiempo y han venido revolucionando conforme a su herencia, este pensamiento ha ido pasando de mano en mano y de generación en generación. A partir de la reforma protestante nacieron muchísimos aportes teológicos y prácticos para el cristianismo.
La reforma inglesa nos dio a los puritanos. La influencia protestante puso los cimientos para la tolerancia religiosa en los Estados Unidos, y de allí provino la explosión misionera que llevó la fe a cada rincón del mundo. Actualmente, los protestantes y evangélicos viven su fe con vitalidad, en lo que se configura como los futuros reservorios de la fe global, esto es, Latinoamérica, África y Asia.
Es ahora nuestro deber estudiar las Escrituras, levantar la vista a nuestro alrededor e indagar: ¿Qué cosas en la vida de la iglesia no se viven de acuerdo a la Palabra de Dios?, ¿En qué vientos temporales estamos ahora?, ¿Ir tras los poderes temporales está desdibujando la teología cristiana?, ¿Cómo puedo servir en amor a la Iglesia universal? Oremos para que el Señor nos use como herramientas útiles en esta parcela en la que nos ha tocado trabajar, en medio del correr del tiempo, para que la cosecha sea abundante. Soli Deo gloria. “Si predicas el evangelio en todos sus aspectos exceptuando los temas relacionados específicamente a tu época, no predicas en absoluto el evangelio”. -Lutero-




Buen artículo. Por favor corregir la palabra 'intensión' por 'intención'. ¡Muchas gracias! Bendiciones en el Señor.